Los residentes fiscales en España están sujetos a impuestos con respecto a sus ingresos mundiales (sin importar dónde se hayan obtenido esos ingresos o quién sea el pagador de esos ingresos).

Existe un Régimen Fiscal Especial para las personas físicas que llegan a España por motivos laborales, que les permite estar sujetos al impuesto de acuerdo con la normativa de no residentes (manteniendo la condición de residentes), a la tarifa plana del 24% (hasta 600.000 Euros) y 47% (desde 600.000 en adelante).